La curcuma fresca

La curcuma fresca

curcuma.jpg

Tomar cúrcuma a diario puede ser muy beneficioso para el tratamiento y la prevención de enfermedades. Úsala en polvo para cocinar, en salsas, batidos, postres, sopas… y para hacer productos cosméticos naturales, y en forma de raíz fresca para zumos, batidos, infusiones, etc. Tiene un sabor intenso y ligeramente amargo, aunque delicioso. Además la curcumina aporta un precioso color amarillo que puede ser utilizado como colorante natural.

ALGUNOS BENEFICIOS DE LA CÚRCUMA:

– Reduce la inflamación de los tejidos.

– Ayuda a desintoxicar el hígado de substancias tóxicas medioambientales.

– Estabiliza el estado de ánimo.

– Favorece el drenaje linfático.

– Mejora la calidad de la piel.

– Estimula la inmunidad.

– Mejora la función biliar.

– Favorece la salud intestinal.

– Mantiene sanas las articulaciones.

– Regula el azúcar en sangre.

– Contribuye a una buena función cognitiva y salud cerebral.

Ingredientes:

1 1/2 taza de leche vegetal

1/4 taza de agua

1/2 cucharadita de cúrcuma

1/2 cucharadita de canela

1/4 cucharadita de jengibre en polvo

Una pizca de pimienta negra

1/2 cucharadita de extracto de vainilla

1/2 cucharada de agave o unas gotitas de stevia

Elaboración:

1. En una olla pon el agua y la leche vegetal y lleva a ebullición.

2. Baja el fuego al mínimo y agrega el resto de ingredientes. Revuelve bien con unas varillas para disolver los grumos.

Newsletter

Suscribete con tu email para recibir las recetas.